¿Dueños o administradores?
Hechos 4:32-35
32 Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían.33 Los apóstoles, a su vez, con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús. La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos,34 pues no había ningún necesitado en la comunidad. Quienes poseían casas o terrenos los vendían, llevaban el dinero de las ventas35 y lo entregaban a los apóstoles para que se distribuyera a cada uno según su necesidad.
Hay una gran diferencia entre ser dueño y ser administrador. Cuando uno es dueño uno cree que puede hacer lo que uno quiere con lo que tiene pero cuando se es administrador hay que hacer lo que el dueño de lo que administramos quiere. En otras palabras se requiere un trato o cuidado especial con lo de otro.
Hay muchas cosas de las cuales nosotros creemos que somos dueños pero en realidad no lo somos. El resultado es que descuidamos esas cosas y terminamos haciendo lo que queremos con ellas.
Dueño: poseedor de una cosa
Administrador: persona que se dedica a administrar los bienes de otro. Administrar significa gobernar, regir. Dirigir la economía de una persona o entidad.
Entender esto determina la forma en que vamos a usar lo que se nos ha dado para que lo administremos, nos da un punto de vista diferente.
Estas son algunas de las cosas mas importantes en la vida que se nos han dado para que las administremos.
- Mi vida, esto incluye todo mi ser: espíritu, alma y cuerpo. 1 Tes. 5:23 dice: Que Dios mismo, el Dios de paz, los *santifique por completo, y conserve todo su ser -espíritu, alma y cuerpo- irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. La palabra santificado quiere decir apartado para uso de Dios. El cuerpo es lo mas importante que tu tienes mientras estas vivo en la tierra. En Hebreos 10:5-10 dice “5 Por eso, al entrar en el mundo, *Cristo dijo: «A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas; en su lugar, me preparaste un cuerpo; 6 no te agradaron ni holocaustos ni sacrificios por el pecado. 7 Por eso dije: “Aquí me tienes -como el libro dice de mí-. He venido, oh Dios, a hacer tu voluntad.” »8 Primero dijo: «Sacrificios y ofrendas, holocaustos y expiaciones no te complacen ni fueron de tu agrado» (a pesar de que la ley exigía que se ofrecieran).9 Luego añadió: «Aquí me tienes: He venido a hacer tu voluntad.» Así quitó lo primero para establecer lo segundo.10 Y en virtud de esa voluntad somos *santificados mediante el sacrificio del cuerpo de *Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre.
2 Corintios 5:10. Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo”.
2 Corintios 7:1. Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra *santificación.
1 Corintios 3:16-17. ¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo.
1 Corintios 6:19. ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños;
El propósito de esta pagina es de desafiarte a pensar diferente. Para cambiar nuestra manera de vivir debemos cambiar nuestra forma de pensar. Pensar en algo nuevo y diferente que nos lleve a realmente vivir la vida disfrutandola al máximo.



